¿Aún no lo sabes? El 19 de noviembre es… ¡el Día Mundial del Retrete! ¿Te sorprende esta celebración tan peculiar?

Las Naciones Unidas decidieron en el año 2013 que el retrete debía contar con un día propio en el calendario como forma de visibilizar la problemática mundial que existe con el saneamiento.

De hecho, el abastecimiento de agua y el saneamiento adecuados son unos propósitos tan prioritarios para la ONU que constituyen uno de los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible para transformar el mundo.

Y es que, a día de hoy, 2400 millones de personas en el mundo no cuentan con unas letrinas adecuadas y 1000 millones aún hacen sus necesidades al aire libre. Esta falta de saneamiento adecuado incrementa el riesgo de contraer un gran número de enfermedades. De hecho, cada año millones de personas ─la mayoría niños─ mueren por enfermedades asociadas con un inadecuado suministro de agua, saneamiento e higiene.

Para este año se ha querido poner el foco en cómo el tipo de saneamiento ─o la falta de él─ en los lugares de trabajo puede tener un impacto en la vida de los trabajadores. Los aseos juegan un importante papel en la creación de una economía fuerte, así como la mejora de la salud y la protección de la seguridad y la dignidad de las personas, en particular, de mujeres y niñas.

La falta de aseos adecuados en el trabajo y en casa tiene impactos severos para las empresas, como pueden ser la mala salud, el ausentismo, la deserción, la reducción de la concentración, el agotamiento y la disminución de la productividad de los trabajadores. Se estima que en todo el mundo cada hora mueren 38 trabajadores a causa de enfermedades provocadas por la falta de saneamiento.

Invertir en buenos baños en los lugares de trabajo y las escuelas para que las mujeres y las niñas tengan instalaciones separadas limpias para mantener su dignidad, y para manejar la menstruación o el embarazo de manera segura, puede aumentar la participación de mujeres y niñas, la mitad la población, en la sociedad.

Nosotros tenemos la suerte de vivir en un lugar con un complejo sistema de saneamiento. Pero si te paras a pensar cómo serían tu vida y tu entorno sin un inodoro, un sistema de alcantarillado o las estaciones depuradoras de aguas residuales, seguro que estarás de acuerdo en el papel tan importante que desempeñan. De ti depende hacer un buen uso de nuestro sistema de saneamiento. ¿Se te ocurre cómo?